¿Cómo adaptar a las niñas y a los niños al cambio de hora?



El próximo sábado 3 de abril comenzará a regir el horario de invierno en todo el Chile Continental, exceptuando a la Región de Magallanes y la Antártica Chilena. Todos los relojes deberán retrasar 60 minutos su hora a las 00:00 del sábado, alargando así, una hora la noche del viernes. Este horario se extenderá hasta el primer sábado de septiembre, cuando comenzará el horario de verano.


Para todo tipo de persona puede ser difícil adaptarse al cambio, especialmente para las más pequeñas, porque al variar el horario, se producen alteraciones en su sueño y en su estado de ánimo. Por ello, aquí te dejaremos unos cuantos consejos para facilitar la adaptación de los niños/as al nuevo horario.


Una acción esencial es adelantar la rutina del sueño del niño/a unos 20 a 30 minutos para que su organismo reciba de forma más sutil el impacto que el cambio de hora le pueda generar. Si el resto de las personas pueden realizarlo, facilitaría adaptación al nuevo horario, tanto al niño/a como a la familia.






Otro hábito fundamental para lograr una buena adaptación al cambio de hora es la liberación de energías. Para esto se recomienda hacer ejercicio, bailar o jugar con los niños/as varias horas antes de dormir, de preferencia en la mañana. Con esto se potenciará su gasto energético para que ellos/as estén más cansados a la hora de dormir. Sería ideal que este hábito se mantuviese por el resto del año, ya que, el mantener una vida alejada del sedentarismo ayuda no solo a aumentar la calidad del sueño, sino que también a la planificación diaria, al fortalecimiento del sistema inmune, entre muchas otras cosas que te beneficiarán durante la vida en pandemia


Es imprescindible para lograr un buen hábito del sueño, haya cambio de hora o no, disminuir la actividad tecnológica al menos una hora antes de irse a dormir. Esto evitará que los niños/as eviten recibir la sobre estimulación que conllevan la TV, los videojuegos o el internet. Así también, los niños/as no recibirán luz azul emitida por las pantallas, la que imita a la luz del día y que por lo tanto altera la conciliación del sueño de cualquier persona.


Si los niños/as, después de realizar lo propuesto en estos consejos no logran conciliar de buena forma el sueño, no pierdas la paciencia, es algo absolutamente normal y no hay que preocuparse de sobra. Cada niño o niña puede reaccionar de distinta forma a estos consejos y/o al cambio de horario, por lo que la mejor forma de llevar esta situación es la tranquilidad, la comprensión y la buena disposición con ellos y ellas.